viernes, 22 de junio de 2012

FORMEMOS UNA LISTA QUE LUCHE POR NUESTROS DERECHOS


                La crisis fiscal que atraviesa la Provincia de Buenos Aires nos pone a los trabajadores del Banco en una situación al extremo complicada. A principio de mes la patronal comunicó que los resultados del primer trimestre del año habían sido satisfactorios dejando grandes ganancias, pero que el aumento paritario por más de lo previsto nos dejaba en rojo nuevamente.
                Falso de toda falsedad. Los bancos el año pasado previsionaron aumento de salarios por 24%, cifra que la defección de la dirección del sindicato al no convocar ninguna medida de fuerza impidió superar.
                ¿Por qué entonces el banco nos llama a realizar un mayúsculo esfuerzo para palear los números en rojo? Históricamente nuestra institución ha sido la rueda de auxilio de la provincia y hoy, con las cuentas en rojo y cuando los propios gobernantes no se ponen de acuerdo acerca de si se logrará pagar los aguinaldos de los empleados públicos de la provincia, no es la excepción.
                Las letras de la provincia que reemplazan lo recaudado por el banco se multiplican y la política de desinversión del banco se acelera: los ingresos no superan a los egresos y la flexibilización se acrecienta. El mejor ejemplo es el crecimiento de un cuerpo de colaboración, es decir un conjunto de compañeros que va tapando los baches por la política de achique en el plantel del banco. Compañeros que históricamente fueron cajeros pero hoy también entregan tarjetas a los jubilados de ANSES.
                La experiencia por la normalización del básico, hoy en un impase por el abandono del tema por parte tanto del sindicato como de la actual interna, incluía también el ingreso de personal y el pase a planta de los tercerizados.  Nada de esto se concretó, ¿Cuánto más tardaremos en abandonar el triste record de tener el básico más bajo del gremio? ¿Cuáles son los números de ingresos contra jubilaciones y bajas de los últimos dos años?
                Es momento de decir basta. El cuadro actual nos demuestra que, además de las pendientes, grandes luchas se avecinan por sostener en pie nuestros derechos ante el avance del banco. Ninguno de los sectores actuales está tomando esta responsabilidad, es momento de que el conjunto de los trabajadores lo hagamos.
                La convocatoria a las elecciones de Comisión Gremial Interna para el 13 de Julio nos ponen a los trabajadores ante la necesidad de elegir qué camino tomar, nosotros desde Tribuna Bancaria llamamos a formar una lista de los trabajadores del banco, para de una vez por todas romper el cepo y salir a luchar por nuestros derechos.

lunes, 4 de junio de 2012

BASTA DE VERSO, PLAN DE LUCHA CONTRA EL IMPUESTO AL SALIARO:


Por estas horas, más de 2 millones de trabajadores están pagando impuesto a las ganancias por sus salarios.
Es una brutal confiscación, es decir un robo del fisco al bolsillo.
Que un maestro que se desloma trabajando doble turno, o un trabajador mecánico, o un bancario, o un obrero aceitero, por mencionar algunos casos, paguen impuesto a las ganancias, es un robo.
El impuesto a las ganancias es, como su nombre lo indica, para que paguen quienes obtienen ganancias, los capitalistas. Quienes a menudo lo eluden con balances truchos.
A nosotros nos descuentan del sobre.
Cada día aumenta el número de contribuyentes asalariados, por los aumentos nominales de salarios.
Pero los aumentos salariales no son tales, son actualizaciones por debajo de la inflación en muchos casos, con cuotas, importes no remunerativos, etc.
De manera que el gobierno se vale de la inflación no sólo para la brutal transferencia de ingresos que ella misma significa, sino para rebanar una parte del salario por impuesto a las ganancias.
¿Y dónde va esa plata?
Al pago de los intereses y capital de la deuda externa, por ejemplo un vencimiento que hay en agosto de 2500 millones de dólares, otro en diciembre de los bonos atados al PBI, ajustados por el mentiroso crecimiento económico del Indec.
Van también a los subsidios a las empresas privatizadas de trenes, electricidad o transporte de gas, por mencionar algunas.
El robo al salario es tal que quienes, con salarios incluso bajísimos, realizan horas extras son alcanzados por el impuesto.
El viceministro de economía Axel Kiciloff, llegó a decir que a los aumentos de paritarias que pasen determinado límite ellos los iban a "recuperar" por otra ventanilla, la del Impuesto a las Ganancias.
De manera que el gobierno lo está usando para deprimir incluso los reclamos de actualización salarial.
Por otro lado, ahora dicen -y se desdicen- que lo actualizarían en julio, después del congreso de la CGT. Como si la pugna entre camarillas de la burocracia sindical tuviera alguna incidencia en el ingreso mensual de nuestras familias.
Tenemos un gobierno que mete la mano en las organizaciones sindicales para disciplinarlas a su política de ajuste contra el pueblo.
Y tenemos una CGT y una dirigencia sindical opositora que hablan del impuesto al salario y no hacen absolutamente nada, del mismo modo que están entregando las paritarias a importes y cuotas a la baja.
Moyano prepara su congreso de la CGT para preservar su lugar de poder y de negocios. Los otros aspiran a sacárselo para lo mismo.
Ni unos ni otros convocan un plan de lucha por un pinto tan elemental como este robo al salario, como tampoco terminar con la tablita de asignaciones familiares, y no hablemos de unas paritarias libres para tener un salario equivalente a la canasta familiar como mínimo.
Llamamos a la más amplia movilización obrera, a asambleas fabriles, a impulsar plenarios de delegados, por un plan de lucha por la eliminación de la cuarta categoría de ganancias, el llamado impuesto al salario, por salario familiar para todos y por paritarias libres para lograr un salario equivalente a la canasta familiar.
El 6 de Junio, concentramos en Florida y Diagonal, para movilizarnos a la AFIP y al ministerio de Trabajo.

POR UNA LISTA DE LOS TRABAJADORES


Se viene un año plagado de dificultades para los trabajadores del Banco Provincia. Con una Provincia de Buenos Aires prácticamente fundida, los  fondos del banco parecen reafirmar un destino que les es impropio: el financiamiento del déficit público de la provincia de Scioli.
La experiencia en cuanto a la normalización del básico y el acuerdo paritario nos demuestran que no se ha tomado en cuenta que los bancos son el sector que más beneficios ha obtenido no sólo los últimos años sino también en este año de crisis.
La problemática es profunda y no debemos olvidar que ya en el pasado el estado tomó más de lo que correspondía y terminamos cobrando buena parte de nuestro salario en patacones. Ya nos vienen metiendo la mano en el bolsillo con un básico vaciado y acuerdos salariales a la baja en las paritarias de los últimos años, es hora de decir basta.
Los trabajadores todos los días cumplimos con nuestra parte, no abandonamos nuestras tareas frente a una realidad que nos es adversa respecto a la cantidad de personal, un  herramental prácticamente obsoleto, un sistema que es más una dificultad que un beneficio y soportando cada vez más  presiones de venta.
Por su parte, los directivos, que parecen vivir en otra realidad, piden todo a cambio de nada: cumplen sus compromisos políticos al sanear el déficit provincial con financiamiento del banco y a la par nuestro salario se ajusta por debajo de una inflación galopante y un costo de vida que no para de subir.
¿Por qué no estuvimos ni cerca de obtener el 35% de aumento salarial?
¿Por qué será entonces que ya nadie habla del ingreso de personal y el pase a planta de los tercerizados?
¿Por qué será entonces que no tenemos un crédito hipotecario que nos permita comprar un techo propio?
Hoy el peligro que enfrentamos es mayúsculo, los datos de la realidad nos ponen en una situación de indefensión total. Solamente una lucha de conjunto de todos los trabajadores del Banco nos permitirá salir victoriosos.
Se impone un cambio de rumbo, es por eso que llamamos a todos los trabajadores del banco a formar una gran lista que lleve adelante un programa de defensa del salario y de las condiciones laborales, para frenar el vaciamiento del banco.