miércoles, 7 de marzo de 2012

INGRESOS, NORMALIZACION DEL BASICO Y TERCERIZACIONES


¿Cómo nos ponemos en movimiento de nuevo?

         A esta altura la ausencia de una convocatoria a plenario de delegados resulta difícil de explicar. El final del año nos dejó en una posición de impasse en al menos dos cuestiones:
     Por un lado, la ya a esta altura acostumbrada paz social que el sindicato plantea al comienzo de nuestras discusiones paritarias. Es decir patear el acuerdo paritario por tres meses con sumas fijas que no alcanzan siquiera al 18% de bolsillo, cuando el deterioro del salario por la presión inflacionaria es cuantitativamente mayor y la amenaza del tarifazo  es inminente.
        Respecto a este tema los bancarios del provincia estamos aún peor que el resto, debido a que no vimos ni un peso en el primer mes. El aumento fue directo a la Caja de  Jubilaciones, ni siquiera ante esta situación nos vimos la cara para discutir qué hacer.
    Por otro lado, el conflicto propio del banco Provincia por ingreso de personal, la normalización del básico y  el pase a planta bancaria de los tercerizados del Grupo Bapro parece haber entrado en una conciliación obligatoria eterna.
        La promesa del sindicato de convocar a una nueva medida, como era de esperar, se hizo humo y nosotros quedamos en el camino. Lo cierto es que la ausencia de una orientación por fuera de los planes de la burocracia nos dejó paralizados durante todo el verano.
   Hoy en día muchos están esperanzados porque “se encaminó la discusión”. Lamentablemente se trata de una discusión entre una patronal que ha demostrado no tener la menor intención de conceder nada y una CGI que no ha dado ni un paso en pos de librar una lucha por las reivindicaciones que tenemos en espera.
      Para colmo de males nadie sabe cuáles son los términos de dicha discusión, no hemos escuchado nada acerca de cuál código subirá al 1003, ni cuál es el cronograma de ingresos y si van a ser hijos de empleados o no.
    La única forma de darle una perspectiva a las necesidades de los trabajadores del  provincia es ser consecuentes en una metodología de trabajo: un plenario de delegados fuerte, resolutivo, que se nutra de la participación de aquellas sucursales y oficinas que no están hoy representadas, que permita votar iniciativas a los delegados.
    Las discusiones y contrapuntos respecto a cómo poner en pie un plan de lucha, las valoraciones acerca de si la discusión se encamina o no se deben dar exclusivamente en el plenario de delegados. Es decir, el órgano que abreve las posiciones del conjunto de los compañeros de la seccional. Si no se convoca a plenario de delegados no existe plan de lucha o sólo estamos ante una cáscara vacía.

¿Por qué no hay préstamo hipotecario para los bancarios del Provincia?


        El acceso a la vivienda propia es una de las principales demandas que nos recorren como trabajadores del Provincia. Al trabajar en un Banco, que hizo del crédito hipotecario uno de sus principales eslóganes publicitarios, uno esperaría contar con esta posibilidad.
       No debemos olvidar que antaño nuestros padres y abuelos, incluso nuestros compa- ñeros con mayor antigüedad, han accedido a su primera vivienda propia de la mano de los préstamos hipotecarios del banco.       
        Sin embargo, hoy en día, las tasas usurarias, ofrecidas a clientes y a empleados, no permiten a la gran mayoría de los compañeros siquiera solicitar dicha asistencia. De este modo, el conjunto de los trabajadores del Banco se ve obligado a dejar buena parte de su sueldo en la cuota del hipotecario o en alquileres que hoy trepan a las nubes.
          En cada sucursal, oficina, en cada plenario de delegados o asamblea, surge inevitable- mente esta inquietud. Las autoridades del Banco se rehúsan a dar el brazo a torcer en este punto, argumentando que no hay partidas presupuestarias suficientes para dar respuesta a nuestras necesidades. Al parecer, las tasas fijas y reducidas sólo pueden estar al alcance de las empresas, nunca de un trabajador. Estamos ante una verdadera decisión política, que sólo podrá ser revertida, si nos organizamos y peleamos por combatirla.
       Por el contrario, nuestra CGI se ha hecho eco sistemáticamente de las excusas de nuestra patronal para no cumplir con este justo reclamo, llegando al extremo de desestimar todas las iniciativas surgidas desde las sucursales para aglutinar a los compañeros en esta lucha.
     El derecho a la vivienda debe ser uno de los puntales de cualquier comisión interna, no podemos quedarnos en los lamentos ante la negativa de la patronal. Es necesario encarar una campaña por el techo propio para cada compañero del banco: desarrollemos un censo de cada compañero de la seccional que no cuente con vivienda propia, y forcemos a la patronal a una mesa de negociación en la cual respondan con una propuesta a la altura de las circunstancias.
      Entendemos que esta tarea debe ser encabezada por la Comisión Gremial Interna y acompañada por el Plenario de delegados de base.

 Préstamo hipotecario para cada compañero del provincia que no tenga vivienda propia, por el 100% del valor del inmueble, a tasa fija y bonificada.

Todos somos la caja, pero nadie discute la lista…




      Hace ya dos largos meses la mesa ejecutiva de la CGI nos pedía a los trabajadores del banco que discutiéramos en las sucursales acerca de las elecciones en la Caja de Jubilaciones y Pensiones del Banco Provincia. 
        Resultaba correcto y necesario hacerlo: se había convocado a elecciones con nueve meses de anticipación al vencimiento de los mandatos y para colmo de males se hizo deliberadamente a las escondidas. Sin comunicación en la intranet ni circular. Los rumores acerca de una nueva modificación en el régimen jubilatorio nos obligaba a tomar el tema muy delicadamente.
        La tarea incluía que en un próximo plenario se discutiría con los mandatos de las sucursales cómo llevar adelante la labor de dejar bien representados a los trabajadores de cara a la elección.  Lo cierto es que ese segundo plenario nunca se realizó y el cúmulo de compañeros del banco nos enteramos de la presentación de una lista encabezada por los compañeros Pedro Pantuso y José Luis Tomaselli al momento de firmar el aval, el mismo día del cierre de listas.
      Luego el cierre de listas fue pospuesto, pero ni siquiera en ese momento se convocó al plenario para consultar la opinión de las sucursales.
       Lo cierto es que este año seguramente nos encuentre frente a otra avanzada contra nues- tros derechos y tengamos que dar una nueva gran batalla por nuestra caja de jubilaciones.   
      Lamentablemente hemos desaprovechado la oportunidad de comenzar a organizarnos a partir de una lista que enarbole un programa discutido y sostenido por el conjunto de los trabajadores del banco.
         Es verdad que “Todos somos la caja”, pero no es menos cierto que para defenderla realmente tenemos la responsabilidad de discutir entre todos el programa para las luchas que se avecinan.